Partes de la Ciudad
Muralla:
La muralla es el elemento que limita de la ciudad, y crea en su interior un ámbito legal y jurídico. Si la ciudad crece, la muralla puede expandirse, en anillos concéntricos. Poseía dos funciones: una función militar defensiva y otra, la económica, al cobrarse aranceles en las puertas. En el siglo XIII aparecen conventos fuera de las murallas, alrededor de los cuales se crearán nuevos barrios. En el siglo XVI, al normalizarse el uso de la pólvora, se construirá otro tipo de muralla, siguiendo la llamada traza italiana.
Mercado:
Todo el viario de la ciudad era un mercado, habiendo especialización gremial por zonas o calles (zapateros, plateros...). No obstante, la actividad comercial se intensificará en algunas plazas, porticadas, en las que podrán coincidir varios gremios, dando lugar a la plaza del mercado.
Iglesia:
La iglesia es el segundo polo de la ciudad, junto con el mercado. La ciudad medieval se caracteriza por la bipolaridad de la plaza del mercado y la plaza de la iglesia, aunque no entran en conflicto entre ellas, al ser una de ellas únicamente comercial y la otra solamente social.
Las viviendas:
Las viviendas se agrupan en extensas manzanas de casas estrechas alineadas, entre medianeras y con un huerto hacia atrás. Así, estas grandes manzanas cuentan con enormes huecos interiores dedicados a cultivos hortícolas. Habitualmente, las huertas tienen acceso a un camino de servicio que transcurre por el interior de la manzana en paralelo a las calles que la delimitan. La parcela típica será la parcela gótica, que se caracteriza por su estrechez (de 3 a 5 metros), debida al sistema constructivo de la vivienda tradicional: las vigas, de madera, no permitían alcanzar grandes luces, por lo que los muros de carga no pueden estar muy separados entre sí
C21 LIA
C02 TABITA

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.