martes, 21 de febrero de 2017

Partes de la ciudad

Solían estar ubicadas en un emplazamiento próximo en las principales vías de comunicación, como las antiguas calzadas romanas.

Acostumbraban a situarse en un territorio que pudiera abastecer las necesidades más importantes.
Estaban rodeadas por murallas.

Muralla: Es el elemento delimitante de la ciudad, y crea en su interior un ámbito legal y jurídico. Si la ciudad crece, la muralla puede expandirse, en anillos concéntricos

Centro: Solía haber una plaza alrededor de la cual se situaban los edificios más importantes.
La mayor parte del espacio lo ocupaban las viviendas.
Las casas se agrupaban en barrios.

Calles: Eran estrechas, sucias, sin aceras y alcantarillado. La calle ocupaba en la ciudad medieval un lugar 
muy diferente que en una época de transporte de vehículos con ruedas. Por lo común, pensamos en casa urbanas dispuestas a los lados de una línea de calles preestablecidas. Pero en los terrenos medievales menos regulares, las cosas sucedían a la inversa: grupos de artesanos o de edificios institucionales formaban barrios autónomos o "islas", sin que guardara relación la disposición de los edificios con las vías públicas.
Fuera de la ciudad fueron creciendo arrabales (barrios que agrupaban a gente humilde)

Iglesia: Las ciudades medievales se agruparán también en torno a sedes episcopales y monasterios

Mercado: Había especialización gremial por zonas o calles (zapateros, plateros...)

B04 NOÉ y B07 JUDÁ



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