El Sabbat es el séptimo
día de la semana judía pero también es el día “especial” para los judíos como
para los cristianos el domingo. Se observa desde el atardecer del viernes hasta
las tres primeras estrellas de la noche del sábado
Este día se celebra de una manera especial ya que su celebración
está escrita entre los diez mandamientos
Por ejemplo, para la comida, hay una comida especial para ese día
sin olvidar el pescado, pero también se come carne, platos de acompañamiento…
Sobre la mesa, se pone un mantel elegante y para cada sirviente,
se coloca un plato especial y dos panes.
Tras la comida, proceden al lavado ritual de las manos donde el
jefe corta un poco de una de ellas para la bendición, cuando terminan cada
participante come un trozo de pan untado con sal.
La clave especial de este día es deshacerse de las
distracciones o intervenciones externas, para ello la noche del viernes, deben
tener una tarde tranquila, sin entretenimiento, sin televisión, sin ninguna
tecnología, en fin, sin nada que lo hagamos habitualmente entre semana.
¡Debe ser un día especial!
Se dice que pudo a ver una posible violación del Sabbat cuando los israelitas fueron cautivos de los
babilonios, creyeron que era un castigo divino por algún pecado grave, y
supusieron que había sido la violación de este día tan especial para los
judíos. Tal como Jeremías, el profeta Ezequiel se lamentaba porque en sus días el sabbat era ignorado pero
no se le daba importancia.
Tras escrutar el futuro,
Isaías previó que extranjeros se unirían al pueblo judío guardando el pacto del
Sinaí y prometió una bendición para quienes respetaran el Sabbat. Pero después
del cautiverio los judíos cayeron de nuevo en el descuido con respecto a la
observancia del sabbat, y Nehemías impulsó una reforma con el fin de fomentar
dicha observancia. Después de este hecho, hizo que el Sabbat se respetara y a
día de hoy se sigue respetando.
A02.ESTHER
A05.ATALÍA


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